Cada vez somos más los que nos aventuramos a pedir un crédito, ya sea para financiar la compra de un coche, la compra de mercaderías para un negocio, una inversión o simplemente para ir de viaje con la familia y desconectar de la rutina del día a día. El crédito es una herramienta que le permite dividir el coste de un producto o servicio con elevado precio, en pequeños pagos a lo largo del tiempo. Por ejemplo, si quiere comprar un nuevo televisor, valorado en 1.000 € y su sueldo es de 1.300€, es poco probable que pueda comprarlo en un solo pago si carece de ahorro previo. Acudiendo al crédito puede adquirir el televisor que desea, y en vez de desembolsar los 1.000 € de golpe, puede dividir esta cantidad entre 24 meses, de tal manera que puedes disfrutar de su televisor de 1.000€ por tan solo 41.66€ al mes durante 24 meses, así evitaras grandes desembolsos lo que le permitirá continuar con su estilo de vida previo sin grandes cambios. Por diversas razones somos muchos los que nos plantemos la decisión de pedir un crédito, la cual hoy día es bastante simple gracias a las nuevas tecnologías. Sin embargo, hay algunas cuestiones a tener en cuenta que me gustaría resaltar en el día de hoy.

En primer lugar es la capacidad de devolución, antes de pedir un crédito, tenemos que preguntarnos, ¿Podré devolverlo? , si tienes seguridad de que si podrás, entonces sí, me aventuraría a pedirlo. La capacidad de devolución está ligada a los ingresos, es decir, tener un empleo estable, o tener algún negocio que te reporte ingresos periódicos. La capacidad de devolver el dinero prestado sería la primera cuestión que me preguntaría a la hora de pedir un crédito.

En segundo lugar, me preguntaría hasta cuando voy a poder devolverlo, es decir, si está en un empleo temporal de un año de duración, no recomendaría pedir un crédito a cinco años. Desde mi blog yo recomiendo siempre adaptar la duración del crédito a la duración del contrato de trabajo, de tal manera que si está en un empleo de un año, pida un crédito a 12 meses.

En tercer lugar, calcularía la depreciación del producto a adquirir. Pedir un crédito se puede convertir en un negocio muy rentable, me explico, si el producto tiene un coste de depreciación bajo al final del crédito no tendrá deuda, y por otro lado tendrá el bien comprado que siempre podrá vender a precio de mercado y recuperar la inversión inicial.

Por último, intente ser productivo, es decir, no compre lo que no necesite. A veces unas vacaciones en la playa se puede convertir en algo realmente necesario, ya que puede volver al trabajo con más energía y ser más productivo en su puesto de trabajo. Sin embargo, a la hora de pedir un crédito, tenemos que pensar y comprobar que si lo que vamos a comprar realmente lo necesitamos o no, ya que cuando pedimos un crédito estamos haciendo uso de unos fondos que no son nuestros y que han de ser devueltos íntegramente.

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